Mi primera vez

Había escuchado hablar sobre la biodanza, concretamente a unas amigas, hace muchos años. Hace un par de semanas que empecé a informarme, leer y navegar sobre el tema. Contacte con Eva Álvarez por teléfono, y me hizo llegar diferentes propuestas, entre ella la de Maria Rosa. El jueves 17 de mayo Maria Rosa me invito a participar en el grupo. Cuando llegue estaba haciendo la rueda de la semana anterior. Después de la presentación de cada uno de los miembros, me sentí bien acogido por todos. Durante la sesión, fue de menos a más, en el sentido de concentrarme en los ejercicios propuestos por la facilitadora. La música, y las distintas coreografías representadas por los diferentes formatos: individual, pares, cuartetos o grupal ...me resultaron muy sugeridoras desde el punto de vista de la expresión física y emocional, con uno mismo y el otro (grupo). La sesión, pasados los primeros minutos de ajuste a la dinámica del grupo, me transcurrieron muy rápidos. Síntoma de bienestar, libertad y seguridad. Repetí sesión y me inscribí a las jornadas de Camprodón. Siento que la Biodanza puede aportarme un desarrollo personal y creativo, que siempre ha estado presente en mi, y que ha llegado el momento de recuperarlo y no dejarlo ir. De momento he empezado practicando y experimentando que es la mejor manera de aprender. Gracias Maria Rosa y al grupo,

José, Terrassa, 2009.

**********************************************************

En la sala se perciben paz y buenas vibraciones, su ventanal abierto a un pequeño patio con plantas, la hace aún mas acogedora, allí no llega el ruido de nuestra mal llamada civilización. Lo martes al atardecer, hora mágica, se llena de seres que dejan aparcados fuera sus pequeños o grandes problemas y se abandonan al ritmo de sugerentes músicas muy bien seleccionadas por Lola la facilitadora del grupo, y aceptando la magnífica propuesta de ésta , viven intensamente el presente en forma de danza, amistad y cariño. La sonrisa allí es un referente de los rostros. Resumiendo, puedo asegurar que salí de mi último encuentro del martes, queriéndome un poco más y como extensión que son de mí misma, queriendo más al resto del grupo. A todos, Lola, estupenda facilitadora, María Rosa y demás compañeros os envío un abrazo y mucho amor, sois nutriente que me ayuda a pasar mejor la semana.

Pruden

**********************************************************

Septiembre de 2005. Inicio de curso, empiezan las clases de yoga. El primer día del curso, el profesor nos explica las actividades extra y, entre otras cosas, hay programado un taller de biodanza de fin de semana. “¿¿Biodanza??”, preguntamos. Ni el profe sabe gran cosa, alguien le ha hablado bien y quiere que probemos... Llega el Noviembre y un sábado a las 10 de la mañana nos reunimos un grupo de más de 20 personas. La mayoría no nos conocemos entre nosotros. Aparecen dos chicas, Sílvia Cayuela y Maria Rosa Janoher, y nos abren las puertas de otra forma de vivir. Este mundo está lleno de música ¡mucha música! Música preciosa... Y de bailes, danzas, movimiento, expresión, afecto, belleza, emociones a flor de piel, miradas, encuentros, lágrimas, abrazos, alegría, paz... Acabamos el domingo por la noche con ganas de continuar bailando, de continuar compartiendo, contentos, felices, con una gran sensación de plenitud. Y nos encontramos con que hemos creado fuertes vínculos entre todos nosotros. Y yo me doy cuenta de que esto es lo que yo había estado siempre buscando, que esto es lo que encaja perfectamente conmigo y con lo que soy. Les pido horarios a las facilitadoras y me apunto en el grupo de Maria Rosa De esto ya hace más de 3 años y siempre recordaré aquel taller como un fin de semana mágico...

Neus

Català Setembre del 2005. Inici de curs, comencem les classes de ioga. El primer dia del curs, el professor ens explica les activitats extres i, entre d’altres coses, hi ha programat un taller de biodansa de cap de setmana. “Biodansa???”, preguntem tots. Ni el mateix profe en sap gran cosa, algú li n’ha parlat bé i vol que ho provem... Arriba el novembre i un dissabte a les 10 del matí ens ajuntem un grup de més de 20 persones. La majoria no ens coneixem entre nosaltres. Apareixen dues noies, La Sílvia Cayuela i la Maria Rosa Janoher, i –ara ja ho sé- vénen a obrir-nos les portes d’una altra manera de veure i viure la vida... Aquest nou món és ple de música, molta música! Música preciosa! I de balls, danses, moviment, expressió, afecte, bellesa, emocions a flor de pell, mirades, encontres, llàgrimes, abraçades, alegria, pau... Acabem el diumenge al vespre amb ganes de continuar ballant, de continuar compartint, contents, feliços, amb una gran sensació de plenitud. I ens trobem que hem creat uns forts vincles entre tots nosaltres. I jo me n’adono que això és el que jo havia estat buscant sempre, que això és que el encaixa perfectament amb mi, amb el que jo sóc! Demano horaris a les facilitadores i m’apunto al grup de la Maria Rosa... D’això ja fa més de 3 anys i sempre recordaré aquell taller com un cap de setmana màgic...

Neus **********************************************************

Si,me gustaría compartir con vosotras, como fue esto de "mi primera vez" en la Biodanza .....

... recuerdo muy bien, un grupo numeroso, y una sesión muy cálida de la mano de Victor Lamelle de Brasil, y especialmente recuerdo cuando hicimos la posición genetratriz de PEDIR , y ahí fue cuando se desbordó el Nilo .... cuanta aguaaaa ... cuantas dulces lágrimas .... cuanta emoción .... allí delante de otra compañera .... PIDIENDOLE .... y despues, fundirnos en un Abrazo de agua, tan suave, tan acogedor ....... y lo mejor de haberlo vivido, es que ahora mismo, revivo de nuevo aquel instante ........ y mis ojos sonrien . Bueno ... fue algo así ....

Ana J. **********************************************************

Mi primera vez no fue la primera, ni probablemente la tercera o la cuarta, pero eso no importa. Mi primera vez llegó en lunes, con el frío en las ventanas y la luna acercando una noche de la que todavía no sabía su nombre. Ya me había acostumbrado al aire que flota en las palabras de Lola, cuando el círculo ha tomado nuestras manos y la magia se instala en los párpados, en ese instante colorido y musical, en el que los pasos se acompasan y el cotidiano sale a la calle a esperar nuestro retorno.

Hacía ya algunas semanas que latía en el fondo de otras miradas, que respiraba en las manos que tenía en mis manos, que encontraba caminos que eran cuerpos, y cuerpos, entre los que caminar se transformaba en un acto poético. Disfrutaba la belleza que creábamos entre todos y me sumergía en sus aguas, dejándome preñar de una emoción que, en ocasiones, me oprimía el pecho obligándome a suspirarla.

Carolina, situada a mi espalda, me ofreció sus manos para apoyarme y me dejó volar:

Soy cuerpo, madera e hilos,

marioneta en un corazón que late

La vida sopla su música

sobre costuras y clavos

me arqueo, soy arpa

me estiro, horizonte

me contorneo,

soy río aire silbido

Soy una vela izada al alba,

un cuerpo con piel de pájaro.

Mucho más tarde escribiría esta poesía y, más tarde todavía, descubriría que en biodanza existía una forma para decir lo que había sentido: había entrado en vivencia. Pero aquella noche, lo único que sabía es que había volado con los pies en la tierra y las manos de Carolina en mis manos.

O. P. **********************************************************